Todos hemos oído hablar de los "temidos" parabenos y las siliconas, productos presentes en la gran mayoría de cosméticos y demás productos de belleza. Estos productos gozan de muy mala fama, lo que propicia que haya muchas marcas que, aprovechando esto, eviten usar estos productos en sus fórmulas y lo publiciten bien a la vista , tratando así de lograr mas aceptación.
Pero ..... ¿son realmente tan perjudiciales? ¿Hay que evitarlos a toda costa?.
Para los detractores de estas sustancias, los riesgos de las siliconas son similares a los de los parabenos. Se han realizados estudios que relacionan el silicio con la incidencia en los tumores de cáncer de máma. Otro de los riesgos son las reacciones alérgicas en la piel, como dermatitis, rosácea, ...
Pasamos ahora a profundizar un poco más en cada uno de estas sustancias.
Pasamos ahora a profundizar un poco más en cada uno de estas sustancias.
PARABENOS
Los parabenos o parabenes (en inglés, parabens) son un grupo de seis conservantes. Son los químicos más usados como conservantes en un 70-90% de los productos cosméticos de uso frecuente por sus propiedades fungicidas y bactericidas. Matan bacterias y alargan la vida del producto para que dure más. Su función conservante y protectora evita la infección con microorganismos o microbios, hongos o bacterias.
Se usan desde 1925 como conservantes cosméticos en dentífricos, cremas, champú, cosmética infantil, geles, lubricantes, tónicos, maquillaje, laca de uñas, ...., pero también se utilizan en sus diferentes tipos para conservar bollería, comida precocinada, refrescos, salsas e incluso carne fresca. También se usan para la composición de varios productos farmaceuticos como jarabes para la tos, antiácidos, fungicidas vaginales, antibióticos y en composiciones de de paracetamol e ibuprofeno.
Dado su bajo coste y su alta efectividad, están en la gran mayoría de los productos de belleza. Al contrario de lo que podría parecer, están muy presentes en aquellos productos formulados a base de extractos de plantas, ya que si no fuera así, estos se plagarían de hongos y bacterias.
¿Cómo saber si un cosmético contiene parabenos?
Casi todos los parabenos de uso cosmético llevan las siglas metil, etil, propil y butil, por ejemplo: Methylparaben Pthylparaben Isobutylparaben Propylparaben Butylparaben. Su nomenclatura química es "ester de para-hidroxibenzoico" y contienen metanol, etano o propanol. En la UE se les han asignado los siguientes códigos: E214, E215, E216, E217, E218 y E219. En cosmética se suelen identificar tambien con los nombres de Benzoato de sodio, Sodium (y Ammonium) Laureate Sulphate.
Los parabenos en bajas concentraciones (un 1% o si están últimos en la lista de ingredientes de los productos) no deberían ser nocivos. Además, estos productos son utilizados en cantidades mínimas, por lo que habría que aplicar el producto muchísimas veces al día para tener algún efecto en nosotros.En la actualidad son muy controlados y no son normales las altas concentraciones. Pero siempre hay posibilidad de reacciones negativas. El preferir un producto libre de siliconas o parabenos es ya una decisión personal, si se siguen las precauciones necesarias en su fabricación y uso no deberíamos correr riesgos. Cada uno es libre para elegir siempre con precaución.
Se usan desde 1925 como conservantes cosméticos en dentífricos, cremas, champú, cosmética infantil, geles, lubricantes, tónicos, maquillaje, laca de uñas, ...., pero también se utilizan en sus diferentes tipos para conservar bollería, comida precocinada, refrescos, salsas e incluso carne fresca. También se usan para la composición de varios productos farmaceuticos como jarabes para la tos, antiácidos, fungicidas vaginales, antibióticos y en composiciones de de paracetamol e ibuprofeno.
Dado su bajo coste y su alta efectividad, están en la gran mayoría de los productos de belleza. Al contrario de lo que podría parecer, están muy presentes en aquellos productos formulados a base de extractos de plantas, ya que si no fuera así, estos se plagarían de hongos y bacterias.
¿Cómo saber si un cosmético contiene parabenos?
Casi todos los parabenos de uso cosmético llevan las siglas metil, etil, propil y butil, por ejemplo: Methylparaben Pthylparaben Isobutylparaben Propylparaben Butylparaben. Su nomenclatura química es "ester de para-hidroxibenzoico" y contienen metanol, etano o propanol. En la UE se les han asignado los siguientes códigos: E214, E215, E216, E217, E218 y E219. En cosmética se suelen identificar tambien con los nombres de Benzoato de sodio, Sodium (y Ammonium) Laureate Sulphate.
Los parabenos en bajas concentraciones (un 1% o si están últimos en la lista de ingredientes de los productos) no deberían ser nocivos. Además, estos productos son utilizados en cantidades mínimas, por lo que habría que aplicar el producto muchísimas veces al día para tener algún efecto en nosotros.En la actualidad son muy controlados y no son normales las altas concentraciones. Pero siempre hay posibilidad de reacciones negativas. El preferir un producto libre de siliconas o parabenos es ya una decisión personal, si se siguen las precauciones necesarias en su fabricación y uso no deberíamos correr riesgos. Cada uno es libre para elegir siempre con precaución.
Los parabenos los encontramos también en sustancias orgánicas que se pueden encontrar, por ejemplo, en los arándanos. En este caso, se metabolizan correctamente al ser ingeridos ya que son de origen orgánico, pero el 90% que se utilizan son sintéticos, es decir, han sido sintetizados artificialmente y no tiene un origen orgánico.
Entonces, si son tan útiles, ¿de donde viene la polémica? ¿son tóxicos? Los parabenos son sustancias aprobadas por las autoridades sanitarias europeas y españolas, y están catalogados como productos con baja toxicidad y seguros, ya que nuestro organismo es capaz de absorber y metabolizar esta sustancia y eliminarla de forma rápida.
Pues bien, en 2004 se realizó un estudio (llevado a cabo por oncólogos en la University of Reading, en Edinburgo, entre ellos la bióloga Philippa Darbre) donde se veía la repercusión de estos compuestos en el cuerpo humano, exactamente del uso de desodorantes, cremas y sprays en la axila, llegando a la conclusión de que tenían relación directa con numerosos casos de cáncer de máma, debido a la capacidad que tienen de imitar la acción de los estrógenos (involucrados en estas enfermedades). De ahí su mala fama. Este estudio se llevo a cabo con tejido cancerígeno en el que saltó la alarma por primera vez, ya que en el 90% de las muestras analizadas procedentes de pacientes con cáncer de mama se habían encontrado trazas de parabenos.
Pues bien, en 2004 se realizó un estudio (llevado a cabo por oncólogos en la University of Reading, en Edinburgo, entre ellos la bióloga Philippa Darbre) donde se veía la repercusión de estos compuestos en el cuerpo humano, exactamente del uso de desodorantes, cremas y sprays en la axila, llegando a la conclusión de que tenían relación directa con numerosos casos de cáncer de máma, debido a la capacidad que tienen de imitar la acción de los estrógenos (involucrados en estas enfermedades). De ahí su mala fama. Este estudio se llevo a cabo con tejido cancerígeno en el que saltó la alarma por primera vez, ya que en el 90% de las muestras analizadas procedentes de pacientes con cáncer de mama se habían encontrado trazas de parabenos.
Después de varios estudios posteriores, no se ha comprobado científicamente que sean perjudiciales en estas cantidades tan mínimas, y cómo afectan al desarrollo del cancer de mama, tampoco se ha demostrado su inocuidad a largo plazo, y algunos científicos apuntan a que los parabenos tienen una acción que imita a los estrógenos (hormonas sexuales, esteroiodes), y esto podría contribuir al desarrollo de los tumores cancerígenos.
Por otro lado, diversos estudios han concluido que los parabenos son bien absorbidos por el tracto intestinal y perfectamente eliminados en la orina, pero cuando son absorbidos por la piel (cuando se utilizan externamente), parece que su eliminación no es tan sencilla y rápida.
Por todo ello, y porque hay personas que son alérgicas a estos compuestos, hay en el mercado muchos productos que no los contienen, y los sustituyen por otros conservantes como puede ser la vitamina C (ácido ascórbico).
Por otro lado, diversos estudios han concluido que los parabenos son bien absorbidos por el tracto intestinal y perfectamente eliminados en la orina, pero cuando son absorbidos por la piel (cuando se utilizan externamente), parece que su eliminación no es tan sencilla y rápida.
Por todo ello, y porque hay personas que son alérgicas a estos compuestos, hay en el mercado muchos productos que no los contienen, y los sustituyen por otros conservantes como puede ser la vitamina C (ácido ascórbico).
Conclusión
A fecha de hoy no existe ningún estudio concluyente que alerte sobre el uso de parabenos, y para las autoridades sanitarias sigue siendo un producto “no tóxico” y se continua utilizando en igual medida, pero a pesar de esto se siguen analizando sus efectos a largo plazo en diferentes estudios por todo el mundo, sobre todo en su aplicación en la cosmética infantil, en los desodorantes y en las lacas de uñas.
Los parabenos se comienzan a utilizar industrialmente sin ningún reparo, y no da tiempo a valorar los efectos que tendrán esos compuestos a largo plazo, en diferentes estados de salud, en grandes cantidades o en combinación con otros compuestos químicos.
Por otro lado, el problema de casi todos los aditivos, no solo de los parabenos, es que forman parte del 99% de los productos que consumimos a diario, por lo que estos compuestos se acumulan en nuestro organismo a un ritmo mayor de lo que nuestro cuerpo es capaz de asimilar. Una vez más parece ser que el problema no es del producto en si mismo, sino de su uso indiscriminado y de nuestro volumen de consumo.
Los parabenos se comienzan a utilizar industrialmente sin ningún reparo, y no da tiempo a valorar los efectos que tendrán esos compuestos a largo plazo, en diferentes estados de salud, en grandes cantidades o en combinación con otros compuestos químicos.
Por otro lado, el problema de casi todos los aditivos, no solo de los parabenos, es que forman parte del 99% de los productos que consumimos a diario, por lo que estos compuestos se acumulan en nuestro organismo a un ritmo mayor de lo que nuestro cuerpo es capaz de asimilar. Una vez más parece ser que el problema no es del producto en si mismo, sino de su uso indiscriminado y de nuestro volumen de consumo.
SILICONAS:
Son polímeros y están en prácticamente todos los cosméticos, como pre-bases o bases de maquillaje para dejar la piel más lisa y suave. Ayudan a minimizar imperfecciones y la protegen del frío.
También las hay en productos para el cabello para darle suavidad y brillo. Existe la creencia de que las siliconas tapan los poros y dañan la piel, la verdad es que no se absorben ni penetran en la piel, pero sí permanecen sobre la superficie de ésta (de ahí la importancia de la rutina de limpieza). No dañan la piel, además que se eliminan con facilidad al lavarnos el rostro (siliconas solubles al agua). Si te desmaquillas y limpias tu piel a diario, no hay mayores problemas.
¿Cómo saber si un cosmético tiene siliconas? Casi todas las siliconas de uso cosmético terminan en cone, conol y xane. Las solubles en agua suelen decir peg. Amodimethicone Dimethicone Dimethiconol Syclohexasiloxane.
Aunque el uso de estas no es tan preocupante como los anteriores, también es un componente de los productos de belleza que muchos tendemos a evitar. Al ser un producto que no se absorbe por la dermis, su uso continuado podría llegar a obstruir los poros de la piel y el cabello impidiéndoles respirar, con lo que podría llegar a dilatar los poros y ensuciarlos. Por ello se están utilizando una nuevas siliconas, que son solubles, no dañinas para la piel y que se pueden eliminar fácilmente con la limpieza diaria.
También hay que puntualizar de que el efecto de las siliconas es solo un efecto óptico, tapan el problema momentáneamente pero no lo solucionan, como un efecto máscara.
Sin embargo hay opiniones en contra, sustancias como la dimeticona o la meticona que son siliconas se usan en numerosos productos cosméticos y quienes los apoyan afirman que estas moléculas son positivas ya que permiten atrapar la humedad en la capa superior de la piel, de esta forma ayudan a mantener la piel hidratada. También afirman que la silicona es buena para la piel sensible, que no irrita la piel ni causa acné.
Y vosotros, ¿que pensáis? ¿Evitais estos compuestos?
Espero que os haya sido útil esta información.
Eva Montes
evamksevilla@gmail.com
691.402.623
La información está muy bien y como dices todo es opinable,pero cuando se trata de la salud no hay que ser indolente,hay que medir el "riesgo beneficio".Desde el momento que hay sospechas en investigaciones en el futuro si se comprueba fehacientemente no vamos a poder decir "no lo sabíamos".Por otra parte Eva,que se usen por las grandes empresas de cosméticos o alimenticias no es garantía alguna,ya que sabemos que priman los grandes negocios antes que la salud y la moral,total a lo sumo en última instancia no pasa de prohibirse y a otra cosa.
ResponderEliminar